Introducción.

La única especie de filaria que parasita al perro pudiendo llegar a producir patología clínica es la Dirofilaria immitis, causante de la filaríosis cardiaca o gusano del corazón.
La prevalencia de este parásito sanguíneo en perros españoles ha sido documentada en Tenerife (Valladares y col, 1984), Córdoba (Anguiano y col, 1985) y Salamanca (Pérez y col, 1987) en ejemplares de razas indefinidas.

Un estudio más amplio, que abarcó 34 provincias españolas, además de las Islas Baleares y Canarias, fue publicado por Guerrera y col en 1989; en la muestra total de 1723 perros incluye los pacientes elegidos al azar de 72 clínicas veterinarias.

Posteriormente, Rojo-Vazquez y col, 1990, estudian la prevalencia en cuatro áreas geográficas españolas, y la provincia de Málaga queda incluida en dicha trabajo.

También en 1990, Rodriguez García, hace una buena revisión sobre esta parasitosis.

Pero fueron Ortega-Mora y col, 1988, quienes realizaron el primer- estudio serológico en dos razas bien definidas, galgo inglés y galgo español, muestreados en las provincias de Madrid, Toledo y Segovia, por lo que ese fue el primer trabajo al respecto sobre una raza canina autóctona española.

Pretendemos con esta comunicación conocer la prevalencia de la infestación por D. immitis en el podenco conejero de la provincia de Málaga.

Material y método.

Se han chequeado 100 podencos malagueños en distintas poblaciones de la provincia de Málaga. Todos eran ejemplares adultos, de edad comprendida entre una y siete años, que se alojaban en perreras y que son utilizados para la caza del conejo como única funcionalidad.

La sangre fue obtenida de la vena cefálica con aguja y jeringa esteril de 5 cc, previo rasurado y desinfección de la zona. El frasco con anticoagulante de heparina se introducía en una nevera portátil y se trasladaba al Centro Veterinario Flores, del Rincón de la Victoria a al Centro Policlínico Veterinario Málaga, de Málaga, donde se analizaba de forma inmediata, siempre antes de haber transcurrido cinco horas desde la extracción. Las muestras se identificaran por numeración correlativa que correspondía a una ficha individualizada de cada perro, en la que se reflejaba todos los datos: nombre, sexo, edad, capa, etc, y resumen de su estado clínica tras una exploración física de rutina.

Todas las muestras de sangre fueran analizadas utilizando Kit comercial de anticuerpos monoclonales frente a D. inmitis para la detección de antígenos específicos, concretamente Clin Ease Assure/CH, de Norden laboratorios, y se siguió el protocolo adecuado a rajatabla.

Resultados y discusión.


De los cien podencos investigadas tan sólo dos han dado positivos al diagnóstico inmunoserológico por detección de antígenos, la que nos da una prevalencia, en la población de podencos andaluces de la provincia de Málaga, de tan sólo el 2%.

Guerrero y col (1989) dan una prevalencia de 3'7% para perros españoles en todo el territorionacional. La media para Andalucía la fija en 8'5%, pero para la provincia de Málaga en particular la incidencia es del 2%, la que coincide con nuestros resultados.
También coincidimos con estas autores al no haber diferencias entre sexos y en el grupo de edad de riesgo que sitúan entre los 4 a 6 años, al ser las dos perros positivos de 5 años de edad y ser uno macho y otro hembra.

Las resultados obtenidos en este estudio discrepan con los de Rojo-Vazquez y col, 1990, quienes dan una prevalencia del 5'5% en la costa sur del Mediterraneo, donde se chequearon 182 perros de 5 localidades de Málaga y de 2 localidades de Cádiz.

Nuestros datos son iguales a los obtenidos por Ortega-Mora y col (1988), que dan una baja tasa de infestación por D. immitis (2%) en los 151 galgos ingleses muestreados. Estos mismos autores señalan que ninguno (O%) de los 64 galgos españoles investigados fue positivo al diagnóstico de micrafilaremia y dan como explicación posible el escaso número de perros controlados.

Como en nuestra trabajo ninguno de los dos ejemplares positivos manifestaron sintomatología clínica de la enfermedad (intolerancia al ejercicio, tos, dificultad respiratoria, etc), encontrándose cazando con normalidad, pensamos que tanto en el galgo español como en el podenco malagueño, la selección de la raza por el cazador se hace por riguroso rendimiento funcional, valorándose el comportamiento cazador en el campo, y no se toleran perros con cualidades físicas disminuidas, los cuales se eliminan radicalmente del programa de reproducción.

No obstante esta hipótesis o cualquier otra que justifique la baja incidencia de la enfermedad del gusano del corazón en el podenco malagueña debería ser demostrada con estudios serológicos más amplios sobre perros de razas autóctonos que desarrollan su funcionalidad en el campo, bien como cazadores o como guardianes o pastores.
Resumen.
Se ha realizado un chequeo serológico sobre una muestra de 100 perros podencos andaluces malagueños que no presentaban síntomas clínicos de enfermedad.

Los resultados fueron de una incidencia subclínica de filariosis de 2%.

Agradecimiento.

Deseamos agradecer la colaboración prestada por los compañeros veterinarios Manuel J. Delgado de la Rosa y Francisco J. Luque Martín.

Bibliografía
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1.- Anguiano, A. Mar.tínez-Cruz, S. y Gutierrez, P.N.: Epidemiología de la dirofilariosis canina en la provincia de Córdoba. IV Congreso Nacional de Parasitalogía. Tenerife, 9-13 Julio, pp.37-1985.
2.- Guerrero, J., Rojo, F. y Ráderias, A.: Estudio de la incidencia de la enfermedad del gusano del corazón en la población canina española. Ensayo nº TS-SP-006-87. Medicina Veterinaria, vol.6, n24, 1989.
3.- Ortega-Mora, L.M. Ferré, I. Gómez-Bautista, M., y Rojo Vazquez, F.A.: Prevalencia de las infestaciones por filarias en galgos en la zona centro de España. Medicina Veterinaria, Vol. 5, nº 9, 1988.
4.- Pérez-Sánchez, R: Prevalencia, distribución e identificación de las microfilarias de Dirofilarias immitis y otras filarias en perros de la provincia de Salamanca. Tesis. 100 pp. Universidad de Salamanca.
5.- Rodriguez García, J.F.: Diroilariosis canina y otras parasitosis filariales. Incidencia, diagnóstico, tratamiento y prevención. Clínica Veterinaria de pequeños animales, Vol. 10, n22, pp 65-87, 1990.
6.- Rojo-Vazquez, F.A. Valcarcel, F., Guerrero, J.Y. Gómez Bautista, M..: Prevalencia de la dirofilariosis canina en cuatro áreas geográficas de España. Medicina Veterinaria, Vo1.7, nº5, 1990.